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Lo mejor para el mejor

Tener a tu bebé en brazos recién nacido es el mayor regalo que ofrece la naturaleza. La sensación de tener a un ser humano tan pequeño en brazos y tan frágil es apasionante pero cuando encima es prematuro y es aún más pequeño, los cuidados se hacen más grandes.

Actualmente nacen al año unos 15 millones de bebés con 37 semanas de gestación o menos. Alrededor de un millón mueren y, de los que sobreviven, un 3% queda con discapacidad moderada o severa y un 4,4% con impedimentos leves.

La maternidad “canguro”, es decir, con contacto piel con piel entre la madre y el bebé tiene efectos muy positivos sobre los bebés prematuros y podría disminuir considerablemente el riesgo de muerte y discapacidad.

 

Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas, dijo el día Mundial del Nacimiento Prematuro (17 de Noviembre) que muchas de las muertes de bebés por complicaciones asociadas a haber nacido prematuros podrían evitarse con intervenciones efectivas no médicas, es decir con cuidados tipo “canguro”.

Por tanto, se recomiendan menos cuidados intensivos y más cuidados maternales piel con piel incluso en enfermedades graves, salvo que tengan problemas respiratorios. A menos que haya problemas para respirar, estos cuidados son mejores ya que promueven el amamantamiento y reducen las infecciones.

VENTAJAS DE LOS CUIDADOS “CANGURO”

Estos cuidados ayudan a regularizar la respiración y frecuencia cardíaca del bebé, alivian la incomodidad del bebé durante ciertos procedimientos médicos y benefician a la lactancia materna.

Se ha observado el tiempo que necesitan los recién nacidos para alcanzar el pecho materno y la conclusión es que el 90% de ellos necesitan alrededor de 1 hora para agarrarse al pecho de forma espontánea sin ninguna ayuda. Estos bebés no suelen tener dificultades de agarre posterior y además supone una ayuda importante al éxito de la lactancia materna.

También es muy importante el refuerzo del vínculo que se crea entre la madre y el hijo. La relación de apego se afianza y se refuerza y esto permite la regulación de las emociones de la madre y el bebé.

 

fuente:reproduccionasistida.org

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